lunes, 13 de julio de 2015

Reseña de 'MARAFARIÑA', de Miriam Beizana.


"Una novela de ficción autobiográfica, sobre la superación, la lucha, la rotura de las cadenas"






     Lo primero que he de decir, pues creo que es importante que lo matice antes de dar mi opinión sobre Marafariña, es el hecho de que llevaba más de veinte años sin leer una novela que no fuera de fantasía o ciencia ficción. Cuando la empecé, lo primero que me llamó la atención fue el temple literario de la autora. Sus descripciones son fabulosas, tanto de lugares, como de sentimientos. Se adentra en lo intrínseco de las protagonistas, Ruth y Olga, de sus luchas internas, de sus anhelos; ofreciéndonos una amalgama de sensaciones que hacen que empaticemos rápidamente con ellas. Hubo momentos en los que sentí una inmensa pena por Ruth, pues creo que durante la novela es demasiado dura consigo misma; aunque sufre, creo que es una persona débil, demasiado frágil (mi opinión). La autora me contó que la historia de esta, es a la vez la suya, y eso es algo que hizo que la sintiera con más fuerza. Saber que lo que se lee es cierto, le da a las novelas ese aura de verdad que tanto aviva los sentimientos.




La autora, con su «bebé».


    Otro factor a resaltar es el tema religioso: sumamente interesante. Aunque no soy creyente, siempre me han suscitado interés dichos asuntos. Con 'Marafariña' he aprendido mucho sobre los testigos de Jehová; una novela que enseña, es una novela doblemente provechosa. Por ponerle un pero, diría que quizá en algunos tramos se me ha hecho un tanto densa; nada preocupante. Como ya he dicho, soy más de acción. 
    
     Una lectura pausada, escrita con el corazón, con el alma, donde se nos cuenta una historia de amor y superación. Bien escrita, con fantásticas descripciones y con un más que interesante trasfondo religioso. Os recomiendo entréis en 'Marafariña': "Un lugar infinito que no termina nunca, pues jamás tuvo inicio".



"Alejadas de todo, en ese claro infinito, Ruth y Olga sentían que su amor no era prohibido, sino libre" 



"¿Qué era el tiempo? Se escapaba entre sus dedos. No podía detenerlo pero tampoco podía escapar de él"